julio 23, 2026

ROG Ally X durante una partida de Resident Evil 9 Requiem

La ROG Ally X fue puesta a prueba con Resident Evil 9 Requiem para evaluar su rendimiento en un juego exigente.

Review ROG Ally X: la consola portátil que me hizo preguntarme si realmente necesitaba volver a prender mi PC

La ROG Ally X llega con una batería más grande, un nuevo diseño y la promesa de convertirse en la mejor consola portátil con Windows. Después de varios días utilizándola como mi equipo principal para jugar, esto fue lo que realmente encontré.

¿Realmente vale la pena gastar casi veinte mil pesos en una consola portátil?

La duda no es menor.

Con ese dinero puedes armar una computadora bastante competente, comprar una laptop gamer o incluso llevarte una consola de sobremesa junto con varios juegos. Sobre el papel, cualquiera de esas opciones parece una mejor inversión.

Sin embargo, la propuesta de ASUS nunca ha sido competir contra una PC o una PlayStation 5. La idea detrás de la ROG Ally X es mucho más sencilla: llevar toda tu biblioteca de juegos contigo y jugar prácticamente donde quieras, sin depender de un escritorio o un televisor.

ROG Ally X siendo utilizada durante una prueba de ergonomía en un setup gaming
La ROG Ally X ofrece un agarre cómodo y una distribución de controles pensada para sesiones prolongadas de juego.

Durante varios días decidí dejar de lado mi computadora y convertir la ROG Ally X en mi consola principal. Instalé tres juegos que representan escenarios completamente distintos: Fall Guys, porque quería saber cómo respondía en un título ligero y totalmente online; Fortnite, para comprobar si realmente podía defenderse en un juego competitivo; y Resident Evil 9 Requiem, uno de los títulos más exigentes que existen actualmente y que, para mí, sería la prueba definitiva.

Después de varias horas jugando terminé encontrando una consola que hace muchas cosas realmente bien, pero que también tiene algunos detalles que creo que cualquiera debería conocer antes de decidirse a comprarla.

Tabla de especificaciones

CaracterísticaROG Ally X
Sistema operativoWindows 11 Home
ProcesadorAMD Ryzen AI Z2 Extreme
Memoria RAM24 GB LPDDR5X
AlmacenamientoSSD NVMe de 1 TB
PantallaIPS LCD de 7 pulgadas
ResoluciónFull HD (1920 × 1080)
Frecuencia120 Hz
BrilloHasta 500 nits
ProtecciónCorning Gorilla Glass Victus
SincronizaciónAMD FreeSync Premium
Batería80 Wh
ConectividadWi-Fi 6E, Bluetooth 5.4
Peso715 g aproximadamente
ExtrasGatillos hápticos, lector de huellas, Armoury Crate SE

Especificaciones basadas en la guía oficial para reviewers de ASUS de la ROG Ally X.

Diseño y ergonomía

Lo primero que pensé al sacarla de la caja fue algo muy simple, la ROG Ally X: se siente cara.

Y no lo digo por el precio.

Lo digo porque pocas veces una consola portátil transmite tanta sensación de calidad desde el primer contacto. ASUS hizo un excelente trabajo con los acabados. No hay plásticos que crujan, uniones mal rematadas o piezas que den la impresión de haberse colocado únicamente para reducir costos. Todo se siente sólido y bien ensamblado.

Vista frontal de la consola portátil ROG Ally X
La distribución de los controles y el diseño frontal están pensados para ofrecer comodidad en sesiones prolongadas.

Los nuevos agarres también representan una mejora importante. Después de unos minutos jugando entendí por qué ASUS decidió rediseñarlos. La ROG Ally X se adapta muy bien a las manos y transmite mucha seguridad incluso durante partidas intensas. Los sticks son otro de sus grandes aciertos: tienen un recorrido excelente, buena resistencia y el aro RGB les da un toque muy atractivo sin resultar exagerado.

No todo me convenció.

Los botones de acceso rápido colocados junto a la pantalla me hicieron presionar funciones equivocadas en más de una ocasión. No es un problema grave, pero sí creo que su posición podría mejorarse. Algo parecido ocurre con los gatillos traseros. Funcionan correctamente, aunque nunca terminaron de sentirse tan naturales como los de un control de Xbox.

Aun así, la impresión general es muy positiva. La ROG Ally X transmite exactamente la sensación que uno espera cuando compra un dispositivo premium.

Persona sosteniendo la ROG Ally X mientras juega
El tamaño y la forma de la consola permiten un agarre cómodo durante largas sesiones de juego.

Pantalla

Si tuviera que elegir uno de los elementos que más disfruté durante toda la prueba, probablemente sería la pantalla.

Pantalla de la ROG Ally X con Fall Guys
La pantalla ofrece colores intensos y buen contraste en títulos con gráficos muy coloridos.

La ROG Ally X mantiene un panel IPS de 7 pulgadas con resolución Full HD, frecuencia de actualización de 120 Hz, compatibilidad con AMD FreeSync Premium y un brillo máximo de 500 nits. Son especificaciones que ya lucen bien sobre el papel, pero la verdadera diferencia aparece cuando comienzas a jugar.

Resident Evil 9 fue el título que más utilicé para evaluar el panel. Es un juego con escenarios oscuros, cambios constantes de iluminación y un gran nivel de detalle. La consola respondió mejor de lo que esperaba. Los colores lucen vivos, el movimiento es muy fluido y nunca tuve la sensación de necesitar una resolución superior. De hecho, creo que apostar por Full HD fue la decisión correcta. Una resolución mayor únicamente habría incrementado el consumo energético sin ofrecer una mejora realmente perceptible en una pantalla de este tamaño.

Gameplay de Resident Evil 9 Requiem ejecutándose en la ROG Ally X
Resident Evil 9 Requiem fue uno de los juegos utilizados para medir el rendimiento de la consola.

Otro detalle que terminé utilizando mucho más de lo esperado fue el panel táctil. Windows sigue obligándote a navegar entre algunos menús y configuraciones, por lo que tocar directamente la pantalla resulta mucho más práctico que mover un cursor con los sticks.

Es una de esas características que pasan desapercibidas hasta que empiezas a usar la consola todos los días.

Jugabilidad

Cuando terminé de configurar la consola decidí olvidarme por un momento de las especificaciones. Ya sabía qué procesador tenía, cuánta memoria RAM integraba y qué prometía la ROG Ally X. Lo único que realmente me interesaba era responder una pregunta: ¿qué tan bien se juega en ella?

Para responderla elegí tres títulos completamente distintos. No fue casualidad. Cada uno representa un tipo de jugador diferente y, al mismo tiempo, exige cosas distintas al hardware.

Fall Guys

Comencé con Fall Guys porque es uno de esos juegos que parecen sencillos, pero donde cualquier problema de conexión o rendimiento se nota de inmediato. Después de varias partidas entendí que la ROG Ally X estaba hecha para este tipo de experiencias.

Todo funcionó exactamente como esperaba. La respuesta de los controles fue inmediata, la conexión Wi-Fi se mantuvo estable durante toda la sesión y, por momentos, olvidé por completo que estaba probando una consola. Simplemente estaba jugando.

Pantalla de la ROG Ally X con Fall Guys v2
La pantalla ofrece colores intensos y buen contraste en títulos con gráficos muy coloridos. v2

Y eso, aunque parezca una tontería, es probablemente el mejor cumplido que puedo hacerle a un dispositivo. Cuando dejas de pensar en el hardware y comienzas a disfrutar el juego, significa que el producto está haciendo bien su trabajo.

Resident Evil 9 Requiem

El siguiente paso era mucho más complicado.

Resident Evil 9 Requiem fue el juego que más me interesaba probar porque, hoy por hoy, representa uno de los títulos más exigentes disponibles en PC. Si la ROG Ally X podía moverlo con soltura, difícilmente tendría problemas con cualquier otro lanzamiento actual.

Comencé jugando con gráficos medios y, sinceramente, esperaba tener que sacrificar bastante calidad visual para conseguir una experiencia estable. Me equivoqué.

El juego luce sorprendentemente bien. Los escenarios conservan un excelente nivel de detalle, la iluminación sigue siendo espectacular y, lo más importante, el rendimiento se mantuvo estable durante prácticamente toda la sesión. Nunca encontré caídas importantes de FPS que rompieran la inmersión y terminé disfrutándolo mucho más de lo que imaginaba en una consola portátil.

Resident Evil 9 Requiem en la ROG Ally X
Resident Evil 9 Requiem fue uno de los juegos utilizados para medir el rendimiento de la consola.

Eso sí, toda esa potencia tiene un costo.

Después de aproximadamente media hora la consola comenzó a calentarse de forma evidente. No hablo de una temperatura incómoda en las manos, sino del aire que expulsan las rejillas superiores. El sistema de refrigeración hace muy bien su trabajo, pero también deja claro que está trabajando al límite. Si por accidente colocas un dedo sobre alguna de esas salidas de aire notarás inmediatamente la temperatura.

Los ventiladores también se hacen escuchar. No llegan a ser molestos, especialmente si juegas con audífonos, pero en una habitación silenciosa es imposible ignorarlos. Personalmente prefiero eso a que el rendimiento caiga por exceso de temperatura, así que no lo considero un defecto grave. Más bien es el precio que hay que pagar por llevar un hardware de este nivel dentro de un dispositivo tan compacto como es la ROG Ally X.


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Fortnite

Fortnite fue el único juego donde terminé con sentimientos encontrados.

Visualmente luce muy bien y la ROG Ally X no tiene problemas para moverlo, pero cuando configuré los gráficos en calidad alta comenzaron a aparecer pequeños microcortes durante los enfrentamientos. No ocurrían todo el tiempo y tampoco eran congelamientos largos, pero bastaban unas cuantas décimas de segundo para perder una pelea.

Si juegas de manera casual probablemente ni siquiera les des importancia. Yo mismo pude terminar varias partidas sin mayores inconvenientes. El problema aparece cuando intentas jugar de forma competitiva. Ahí esos pequeños tirones pueden marcar la diferencia entre eliminar a un rival o regresar directamente al lobby.

La buena noticia es que la solución también es bastante sencilla. Bastó con reducir algunos ajustes gráficos para que la experiencia mejorara considerablemente. Es un recordatorio de que la ROG Ally X puede ejecutar prácticamente cualquier juego actual, pero también de que sigue siendo una consola portátil y hay que encontrar el equilibrio correcto entre calidad visual y rendimiento.

¿Puedes jugar durante horas?

Si hay algo que mejoró respecto a la primera ROG Ally fue la batería. ASUS incorporó una unidad de 80 Wh, prácticamente el doble de capacidad respecto a la primera generación, y eso se nota desde el primer día.

Ahora bien, tampoco quiero crear falsas expectativas.

Si piensas jugar Resident Evil 9 o cualquier otro título AAA con configuraciones exigentes, la autonomía ronda las dos horas. En mis pruebas fue una cifra bastante constante y, sinceramente, me parece completamente lógica para el tipo de hardware que integra la consola.

No lo veo como un punto negativo. De hecho, si la comparo con otras consolas portátiles de alto rendimiento, la ROG Ally X se mantiene dentro de lo esperado. Además, jugar conectada al cargador tampoco representa un problema. La temperatura aumenta un poco, los ventiladores trabajan con mayor intensidad, pero el rendimiento se mantiene estable.

Donde sí encontré una diferencia importante fue en el peso.

Durante los primeros treinta o cuarenta minutos la consola resulta muy cómoda. Sin embargo, conforme pasa el tiempo comienza a sentirse más pesada, especialmente si vienes de jugar en PC o en una consola tradicional. Después de dos horas continuas terminé cambiando constantemente la posición de las manos para descansar las muñecas.

Curiosamente, creo que quienes vienen del mundo de los smartphones tendrán una percepción completamente distinta. Si estás acostumbrado a jugar sosteniendo un teléfono durante largos periodos, probablemente la ergonomía de la Ally X te parezca excelente y el peso no represente un problema importante.

Lo que me hizo ruido

Creo que uno de los mayores aciertos de ASUS fue no intentar ocultar que la ROG Ally X es, en esencia, una computadora muy potente con forma de consola. El problema es que, precisamente por eso, también hereda algunos comportamientos que nunca verás en una Nintendo Switch o en una PlayStation Portal.

El primero tiene nombre y apellido: Windows 11.

No me malinterpretes, tener Windows significa libertad. Puedes instalar Steam, Xbox, Battle.net, Epic Games Store, Ubisoft Connect, GOG Galaxy, EA App… prácticamente cualquier launcher de PC funciona aquí. Eso es fantástico porque no dependes de un ecosistema cerrado y puedes aprovechar toda la biblioteca que ya has construido durante años.

Sin embargo, esa libertad también tiene un precio.

Hubo varias ocasiones en las que simplemente quería cerrar un juego y abrir otro, y el proceso nunca fue tan inmediato como esperaba. Cambiar de Resident Evil 9 a Fortnite, abrir Steam, regresar a Xbox o simplemente navegar entre aplicaciones requiere más pasos de los que me gustaría en un dispositivo que, al final del día, sigue siendo una consola portátil.

No es un problema de rendimiento. La Ally X tiene potencia suficiente para hacerlo. Es más una cuestión de experiencia. Windows continúa sintiéndose como Windows, y aunque ASUS ha trabajado bastante para simplificar la interfaz con Armoury Crate y las nuevas funciones de Xbox, todavía hay momentos donde recuerdas que, detrás de todo, sigue existiendo un escritorio tradicional.

Otro detalle que me tomó por sorpresa fueron los botones de acceso rápido. No son malos, pero su ubicación me hizo presionarlos accidentalmente en varias ocasiones mientras acomodaba las manos. Nunca llegó a arruinar una partida, aunque sí es algo que me gustaría ver mejor resuelto en una futura generación.

Y luego está el ruido.

No creo que los ventiladores sean exageradamente molestos, pero tampoco son discretos. Cuando Resident Evil 9 comienza a exigir todo el hardware, la consola deja claro que está trabajando. Se escucha, se siente el aire caliente saliendo por la parte superior y entiendes perfectamente que el sistema de refrigeración está haciendo todo lo posible por mantener estable el rendimiento.

Sistema de refrigeración de la ROG Ally X
El sistema de refrigeración ayuda a controlar la temperatura durante las sesiones de juego más exigentes.

Personalmente prefiero eso a una consola silenciosa que reduzca automáticamente los FPS para controlar la temperatura, pero es un aspecto que debes conocer antes de comprarla.

Lo que realmente importa

Después de varios días utilizando la ROG Ally X hubo un momento en el que dejé de analizarla como reviewer.

Simplemente llegaba a casa, la tomaba y comenzaba a jugar.

Y creo que ahí fue donde entendí realmente qué quiso hacer ASUS con esta consola.

No intenta convencerte con la hoja de especificaciones.

No intenta demostrar que puede reemplazar una computadora gamer de escritorio.

Ni siquiera busca competir directamente con una PlayStation 5 o una Xbox Series X.

Su propuesta es mucho más sencilla.

Quiere que puedas continuar esa partida de Resident Evil 9 desde el sillón, la cama, un hotel o incluso durante un viaje, sin tener que cargar una laptop o depender de un monitor.

Interfaz de Armoury Crate SE en la consola portátil ROG Ally X
Armoury Crate SE reúne los juegos y las opciones de configuración en una sola interfaz.

¿Lo consigue?

En mi experiencia, sí.

Eso no significa que sea perfecta. Fortnite me dejó algunas dudas cuando intenté jugar con gráficos altos, Windows todavía rompe un poco esa sensación de “encender y jugar” que ofrecen las consolas tradicionales y, después de un par de horas, el peso comienza a sentirse más de lo que imaginaba.

Pero ninguna de esas cosas logró que dejara de usarla.

Y eso, para mí, dice mucho más que cualquier benchmark.

La ROG Ally X no me hizo guardar mi PC.

Tampoco reemplazó mi consola de sobremesa.

Lo que hizo fue convertirse en una alternativa real para esos momentos donde normalmente no habría jugado absolutamente nada.

Y creo que ese es justamente el mayor logro de ASUS.

Pavómetro

Pavómetro TH1NK con la calificación final de la ROG Ally X, evaluando diseño, rendimiento, autonomía, experiencia de juego y relación calidad-precio.
El Pavómetro TH1NK resume nuestra experiencia con la ROG Ally X después de probarla durante varios días en juegos como Resident Evil 9 Requiem, Fortnite y Fall Guys.

🟢 Muy buena

Calificación: 9.0 / 10

Innovación ⭐⭐⭐⭐⭐ (9/10)

ASUS sigue refinando una idea que hace apenas unos años parecía imposible: llevar una experiencia de PC a un formato portátil sin sacrificar demasiado rendimiento.

Diseño ⭐⭐⭐⭐⭐ (9.5/10)

Excelente calidad de construcción, materiales premium y una ergonomía muy bien resuelta, aunque los botones de acceso rápido todavía pueden mejorar.

Rendimiento ⭐⭐⭐⭐⭐ (9/10)

Resident Evil 9 Requiem y Fall Guys demostraron que la consola tiene potencia suficiente para mover títulos exigentes con una configuración adecuada. Fortnite fue el único juego donde encontré pequeñas inconsistencias.

Experiencia de uso ⭐⭐⭐⭐☆ (8.5/10)

La pantalla, el sonido y la portabilidad hacen que sea un dispositivo muy agradable de usar. Windows sigue siendo el principal obstáculo para ofrecer una experiencia completamente intuitiva.

Relación calidad-precio ⭐⭐⭐⭐☆ (8.5/10)

Es una inversión importante. Si únicamente juegas en casa, probablemente existan mejores opciones. Pero si valoras la movilidad, cuesta encontrar un dispositivo que ofrezca una experiencia tan completa.

Lo mejor

  • Excelente calidad de construcción.
  • Pantalla Full HD de 120 Hz que luce fantástica.
  • Sonido sorprendentemente bueno.
  • Muy buen rendimiento en juegos AAA.
  • Batería claramente superior a la generación anterior.
  • Libertad para instalar prácticamente cualquier plataforma de PC.

Lo mejorable

  • Windows sigue siendo menos intuitivo que un sistema operativo de consola.
  • Los ventiladores se hacen notar cuando el hardware trabaja al máximo.
  • El peso comienza a sentirse después de sesiones largas.
  • Fortnite requiere ajustar la configuración gráfica para evitar pequeños microcortes.

Veredicto

La ROG Ally X no intenta reemplazar una computadora gamer y tampoco debería juzgarse bajo ese criterio. Su verdadero valor está en ofrecer una experiencia de PC donde normalmente sería imposible tenerla.

Después de convivir varios días con ella terminé descubriendo algo curioso: dejé de pensar en especificaciones, temperaturas o configuraciones y simplemente buscaba cualquier momento libre para seguir jugando.

Y cuando un producto consigue eso, deja de ser un simple dispositivo tecnológico.

Se convierte en un compañero de juego.

Eso es, precisamente, lo que realmente importa.

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